4 libros sobre la burocracia

Alrededor del mundo los procesos administrativos en organismos estatales y privados seguramente sean diferentes: más o menos ágiles, con más o menos herramientas electrónicas, más o menos engorrosos, y así. Ahora bien, en la literatura que conocemos, ¿cómo se representan esos mecanismos burocráticos? ¿a qué están asociados? ¿son sólo un ambiente en el que está situada la historia o constituyen un elemento fundamental del hilo narrativo?

Encontramos cuatro libros que mencionan a la burocracia desde alguna arista, ¿qué otros libros conocés?

Cara de pájaro, de Laura Massolo (2011)

→ Novela.

“[Cara de pájaro] Dijo que la sombra es un nosotros noche, que nos deja ser accidentes de luz, mapas de humo, niebla con bordes, que nos evapora, que nos vuelve ingrávidos, que nos transforma en huellas. Dijo que la sombra nos copia sin dejar de custodiarnos en un límite; dijo que, a veces, nos despertamos como sombras, como si fuéramos señales transportables; desarticulados, inexistentes, desnudos. Dijo que la soledad es una sombra porque así la caminamos: irreales y débiles”.

(Cara de pájaro, p. 34)

Fidel hace largas filas para pagar facturas inexistentes porque “al menos en ese lapso no se siente solo”. Allí se informa sobre la vida de las demás personas que hacen la cola, entabla conversaciones y se inventa historias. Cuando està próximo a ser atendido se da cuenta que se olvidó un papel y se va. Y asì siempre. Fidel necesita enmendar la soledad y torcerse un poco para visibilizar  sus heridas. Necesita hacerse cargo de ellas.

La burocracia es eso que critican quienes están en la fila: la mala atención de los empleados públicos, la pérdida de tiempo en vano, la insuficiencia de cajas para atender. En definitiva, es la excusa para construir el drama necesario en las colas para pagar. Es lo que todos tienen en común como blanco de los ataques de aburrimiento.

Los trámites son un escenario y una metáfora de todo el libro. Porque, además, son el lugar desde donde surgen los vínculos que generan el espacio para la transformación. Es que Fidel necesita resolver conflictos latentes que no lo dejan avanzar en la cola eterna de su vida, y ese es el papel más difícil de encontrar.

Agujero negro, de Andrei Bourbaki (2016)

→ Artículos breves

El libro unifica ensayos cortos que tocan distintas temáticas. Se  entrelazan visiones apocalípticas de la burocracia estatal, de ineficiencia y descreimiento en el Estado con referencias históricas y citas de personalidades artísticas e intelectuales. Para el autor, si hubiese un concurso de Miss Empleada Pública se otorgaría “a la que logró las mayores demoras y desgracias a los civiles”. En definitiva, “la burocracia local es básicamente prejuiciosa, cree que no podemos descubrir ni inventar nada, que somos básicamente inferiores”.

Ampliación del campo de batalla, de Michel Houellebecq (1994)

→ Novela

“Si ha aceptado nuestra visita es para evitar problemas con el Ministerio, pero en cuanto nos vayamos meterá el programa en un armario y no lo volverá a tocar”.

(Ampliación del campo de batalla, p. 110)

Si bien en la literatura de Houllebecq es difícil poner el foco en otra elemento más que el drama existencialista y en sus conjeturas sobre el otro, el ámbito estatal aparece representado y es un escenario en el que se desenvuelve el protagonista. La empresa en la que trabaja como ingeniero informático le vende un programa al Ministerio de Agricultura y lo eligen para encargarse de la formación de los empleados.

En el organismo estatal ve gente con “los pies sobre la mesa y lenguaje enrollado” y le cancelan el primer encuentro porque “la reunión se estaba prolongando” y sería imposible recibirlo ese día. A su vez, el director con el que él se relaciona es simpático pero conservador: no tiene ganas de cambiar sus hábitos de trabajo por el placer de pasar por moderno. Desde una mirada conformista se sostiene que “las cosas van bien como van, y seguirán yendo así, por lo menos mientras él esté a cargo”.

Burocracia, de Santiago Ambao (2011)

→ Novela

Isidro Rawson es un inspector del Ministerio del Interior. Se encarga de detectar los lugares donde aparecen portales sonoros y desalojar a la gente que vive ahí. Si bien cuestiona alguna de las prácticas burocráticas continúa la rueda por inercia.

El libro presenta una mirada distópica del Estado, anclada en la vigilancia, el control, y la corrupción política. Con una gran magnitud, el aparato estatal sujeta y contiene a todos aquellos recovecos polvorientos.

 

En los libros mencionados, de uno u otro modo, la burocracia se vincula con lo oscuro, conformista y engorroso ¿existe otro tipo de representaciones que focalice en otro aspecto? ¿qué otra cosa es el Estado y sus mecanismos? ¿qué espacios quedan varados en esas representaciones? Quizás así tendríamos una versión más compleja del fenómeno.

 

Carla Bleiz

 

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